lunes, 23 de noviembre de 2015

Espíritu


Lo primero que creo conveniente explicar es la concepción de espíritu. Para ello voy a dividir lo indivisible separando materia de espíritu. Y vamos a interpretar lo espiritual en sentido amplio para no enredarnos. El mundo material o físico, es una consecuencia del mundo espiritual y el mundo espiritual es la causa del mundo físico: todo lo que ocurre al espíritu se manifiesta en la materia. El Espíritu podemos calificarlo como aquello que no se ve pero está, pues a través de él el mundo físico cobra vida. Antes de llegar al espíritu hay numerosos estamentos o capas que son también consecuencia del espíritu, y que aunque no se ven, son más próximos al mundo físico: el alma, la conciencia, el deseo...Podríamos decir que el espíritu se acerca más al origen, siendo el contenido de la idea primordial, los fotones del primer destello de luz, el sonido del primera nota musical, la acción del verbo primordial, la Vida de la Creación y el Alma de Dios.

Todos somos dependientes de algo superior, y responsables de algo inferior, y en este caso se hace palpable. Nuestro espíritu depende de aquellos Seres de los que dependemos y el espíritu de los seres de los que somos responsables depende de nosotros. Veamos: Nuestra capacidad de Crear Espíritu como individualidad depende del Espíritu Colectivo. El Espíritu Colectivo es la capacidad que tienen los Seres superiores en jerarquía por responsabilidad de vernos como Sujetos con Alma y vida. Por otro lado el espíritu de los Seres inferiores en jerarquía por responsabilidad depende de nuestra capacidad de reconocerlos como Sujetos, con Alma y vida. Ahora, no podemos caer en la trampa de creer que estamos limitados por la jerarquía superior, hay que tener claro en todo momento que nosotros somos los únicos responsables porque nosotros somos los Creadores: Nosotros creamos ¡YA! ¡AHORA! Luego vemos lo creado mediante la interpretación dual, estableciendo causa y consecuencia. Y como todo es recíproco y todos dependemos de todos, podemos decir que nuestro Espíritu es proporcional a la capacidad de relacionarnos con el entorno, de convertir objeto en Sujeto y dar vida a lo muerto.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Je suis HUMAIN


Lo ocurrido en París no es más que la manifestación de nuestra ineptitud y contrariedad. Podemos achacar la culpa a esos miserables, hijos del demonio, que llevaron a cabo los atentados, pero no solucionaremos nada, sólo acrecentaremos el problema. No podemos sentenciar cayendo en la trampa del buenos y malos. El buenismo occidental está ya más que calado en su propia arrogancia y demostrada su hipocresía con la que se forja toda su política y discurso

domingo, 8 de noviembre de 2015

Entre lo real y lo ilusorio.

Hay cierta información que no sirve de nada entregarla si el receptor todavía no sabe destilarla de forma correcta. Cuando todavía ponemos los folios en la mesa y enjuiciamos cada párrafo que se nos da, limitando el fallo a la verdad o la mentira, la realidad o la fantasía, no estamos preparados para ver que se mueve detrás de lo aparente. Es por eso que el conocimiento y la verdad está tan bien resguardada, porque, contrariamente a lo que pensamos, el verdadero conocimiento no está localizado en ningún lugar físico, sino que está en todos lados y a la vez en ninguno. Todos somos ignorantes hasta que nos demos cuenta de ello. Todos estamos muertos hasta que nos damos cuenta de ello. Todos estamos durmiendo hasta que nos damos cuenta de ello. Todos estamos soñando hasta que nos damos cuenta de ello.

Es hora ya de comprender que todo cuanto se nos da ES por sí mismo, y que el DAR es Mágico hasta en lo más vulgar y ordinario. Que mientras juzgas si lo que lees es verdad o mentira, la Verdad se te ha escapado. Es la hora de saber que tú eres el límite entre la verdad y la mentira, entre lo real y lo ilusorio. Eres TÚ quien debe decidir al final si cada paso que das te acerca más al precipicio y la muerte, o si te acerca a la varita mágica que convertirá tu universo en un maravilloso baile de Vida.

domingo, 1 de noviembre de 2015

¿Crees en dios?

Muchas veces me han hecho esta pregunta. Quien te la formula, desde luego, está bastante confundido en los mares de la dualidad, y sabes que respondas lo que respondas nunca encajará tu respuesta adecuadamente. Quien cree que Dios es cuestión de creencia en realidad está muy lejos de él. En Dios no se puede creer ni no creer, Dios ES, y su presencia se percibe o no se percibe. Dios está en medio de su confusión dando sentido a ésta. Es la comprensión de la confusión. Su realidad es tan perceptible como nuestra propia existencia y tan verdadera como nuestra Vida. Se conoce en la realidad trina de la ConSciencia y la única forma de plasmarlo en la realidad material dual de la conciencia es mediante la paradoja, porque Dios es el Uno, la totalidad y nexo de todas las unidades ilusoriamente diferenciadas por las polaridades opuestas.